Web corporativa vs web de producto

 cerveza islena

En el momento de planificar y definir los objetivos estratégicos de la creación -o renovación- de un sitio web, debemos analizar detenidamente con el cliente los pros y contras de implementar una web corporativa o una de producto.

Definimos una web corporativa como aquella que centra su estrategia de comunicación en trasmitir como valor principal de la empresa su trayectoria (historia), su experiencia (trabajos), su potencial humano (equipo directivo y personal), su capacidad logística (maquinaria, instalaciones), sus certificaciones, etc. Se trata, básicamente, de generar confianza en el cliente a través de la puesta en valor de la marca de empresa, presentando su estructura y su experiencia como una garantía de éxito y resultados.  

La web de producto, en cambio,  tiene como objetivo principal generar confianza en el consumidor basándose en la calidad del producto/servicio más destacado o valorado, centrando la estrategia de marketing en comprometer al consumidor con la marca poniendo en valor dicho producto estrella.

En Context | servicios para internet apostamos, siempre que sea posible y viable, por la creación de webs de producto por varios motivos:

  • El mensaje se centra en lo esencial, en lo que realmente interesa al usuario.
  • El cliente se identifica y se compromete con el producto que le gusta.
  • Maximiza el valor de las experiencias de los consumidores, sin dispersarlas.
  • Genera comunidad e invita a una mayor interacción de los usuarios.
  • Permite compartir de manera sencilla contenido que nos interesa.

En cambio, una web corporativa tiende a priorizar y destacar aspectos que motivan más a la dirección de la empresa que a los clientes o consumidores, que visitan la página web para encontrar de forma rápida información concreta sobre aquello que buscan, necesitan o desean, y no para conocer la historia o los recursos humanos y materiales de la empresa.

Para satisfacer los intereses de ambos -dirección y clientes- se puede disponer de una web de producto ligada a una web corporativa, el inconveniente principal está en el importante incremento de costes que supone, pues el diseño, la usabilidad, el enfoque, el dominio, etc. deben ser diferentes para cada una de ellas.

Lógicamente, no todas las empresas y profesionales disponen de un producto o servicio con suficiente valor para crear una web, el problema reside muchas veces en que estas distintas posibilidades no son analizadas antes de implementarla. Responder adecuadamente a la pregunta, ¿para qué quiero estar en Internet? es esencial antes de iniciar cualquier proyecto en la Red.

Y tú, ¿qué opinas? ¿cuál es tu experiencia como usuario, cliente o webmaster? ¿has analizado para qué quieres tu web?

la web de producto se centra en lo que aporta más valor de empresa

  • Has clavado una de las principales diferencias a establecer frente a una empresa que quiere ESTAR en internet. Aunque parezca una decisión básica, muchas veces no resulta fácil y hace fracasar proyectos de comunicación on-line.

    Pero no se trata de decidir entre una u otra opción, para ver cuál es mejor para nuestra empresa, no. Se trata de elegir bien en función de nuestro objetivo de marqueting, comercial, de comunicación y/o de marca.

    Imaginaos que debemos elegir y nos hacemos la pregunta, pero: ¿hago una web corporativa o de producto o servicio? ¿Que es lo que conviene a mi empresa?

    Por una lado, pienso claramente que la tendencia de la presencia en internet de empresas camina hacia webs de productos o servicios. Camina hacia la utilidad, al uso y al mercadeo… Como empresa buscamos un concepto de retorno (ROI) de la inversión on-line más de corto plazo. Muchos empresas que conozco entran en internet por presión de la competencia, sin reflexión previa… pero con el objetivo claro que dicho gasto (¿o inversión?) debe amortizarse cuanto antes.

    Me atreviria a decir que pocos lo ven como una proyecto importante (…hasta que la competencia les achucha y les resulta urgente!)… como si de abrir una nueva tienda se tratara, vamos.

    En el otro extremo, pienso que cada empresa debe decidir QUÉ y CÓMO le interesa COMUNICAR su mensaje.

    Y cabe, como no, la posibilidad que su estrategia óptima sea la de generar marca (branding corporativo o institucional) de empresa, y entorno a ella capitalizar una forma de trabajar o una experiencia determinada que valora su cliente. Poner el valor comunicativamente más el QUIEN y el CÓMO, que el QUÉ se hace en la empresa.

    Otros se encontraran con el reto de diferenciarse en un entorno muy competitivo. El QUÉ (producto o servicio) será importante, tanto como el CÓMO, o también lo será la EXPERIENCIA que el cliente tenga con nuestra empresa…

    ¿Que quiero decir con ello? Lo siento amigos, pero la respuesta a cuál es la mejor opción la teneis vosotros.

    La respuesta es que depende. Os aconsejo que antes de decidir os plateeis unos objetivos mínimos de comunicación y marqueting, que planifiqueis vuestra comunicación, que analiceis vuestro entorno, que copieis buenas prácticas de vuestros competidores… vamos, que reflexioneis antes de decidir. Por que no se trata de estar por estar, sinó estar para crear valor a vuestros clientes. ;-D